Tuesday, February 17, 2009

EL ABUELO ( 2)


El abuelo un día
Cuando era muy joven
Allá en su Cañete,
Miró el horizonte
Y pensó que otra senda
Tal vez existía.
Y al viento del norte (y a su viejo roble)
Que era un viejo amigo,
Le habló de su prisa,
Le mostró sus manos
Que mansas y fuertes,
Estaban vacías,
Y el viento le dijo:
“Construye tu vida
Detrás de los mares,
Allá por Santiago”.

Y el abuelo un día
En un viejo bus
Se marchó de Cañete
El abuelo un día,
Como tantos otros,
Con tanta esperanza.
La imagen querida
De su vieja aldea
Y de sus montañas
Se llevó grabada
Muy dentro del alma,
Cuando el viejo bus
Lo alejó de Cañete.

II

El abuelo un día
Subió a la carreta
De subir la vida.
Empuñó el arado,
Abonó la tierra
Y el tiempo corría.
Y luchó sereno
Por plantar el árbol
Que tanto quería.
Y el abuelo un día
Lloró bajo el árbol
Que al fin florecía,
Lloró de alegría
Cuando vio sus manos,
Que un poco más viejas
No estaban vacías.

Y el abuelo entonces,
Cuando yo era niña,
Me hablaba de Cañete,
Del viento del norte,
De su vieja aldea
Y de sus montañas.
Le gustaba tanto
Recordar las cosas
Que llevo grabadas
Muy dentro del alma,
Que a veces callado,
Sin decir palabra,
Escribía en su blog de Cañete.

III

El abuelo un día,
Cuando era muy viejo,
Lejos de Cañete.
Me tomó la mano
Y yo me di cuenta
Que ya se moría.
Y entonces me dijo,
Con muy pocas fuerzas
Y con menos prisa,
“prométeme, hija,
Que a la vieja aldea
Irás algún día,
Y al viento del norte
Dirás que su amigo,
A una nueva tierra
Le entregó la vida”.

Y el abuelo un día
Se quedó dormido
Sin volver a su Cañete.
El abuelo un día,
Como tantos otros,
Con tanta esperanza.
Y al tiempo al abuelo
Lo vi. en las aldeas,
Lo vi en las montañas,
En cada mañana
Y en cada leyenda,
Por todas las sendas
Que anduve de Cañete.

El Abuelo

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Sunday, February 17, 2008

MI ARBOL Y YO

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Cierre de RCTV de Venezuela


Con estupor veo en las noticias de hoy domingo 27 de mayo, que a las 24.00 horas se concretará un nuevo atentado contra la libertad ciudadana en la región; me refiero al cierre en RCTV Canal 2 de Venezuela.

Las razones y el resultado final me parecen conocidas; no estar a favor del gobierno de turno, y apropiarse de las instalaciones para entregarlas a quienes pueden ser manipulados desde el estado.

En Chile ya ocurrió esto; durante el gobierno de Pinochet las instalaciones de Radio Corporación, entre varios medios de comunicación fueron “estatizados”, y a través de ellas se creó el bodrio llamado Radio Nacional de Chile, que pasó a utilizar uno de los 3 o 4 transmisores más potentes del mundo en aquel momento ( los otros eran de Radio Moscú; Radio La Habana y me parece que además Radio BBC de Londres); además con los equipos sobrantes se creó la representación máxima de la incultura y chabacanería llamada Radio Colo-Colo, dispuesta esta, para distraer y adormecer a la población respecto de los problemas causados por dicho gobierno en el país.

Durante la tarde de hoy se ha reunido una gran cantidad de público en las calles de Caracas para protestar por este atentado a la libertad de expresión, inquietud que es compartida en gran parte del mundo democrático.

También se ha reunido numerosa cantidad de público a favor de la medida porque dicen que este canal apoyó el golpe de estado ocurrido hace un tiempo en Venezuela, por lo tanto debe se acallado.

Pregunto a estas personas, ¿qué debería pasar entonces si mañana, o el mes entrante por cualquier circunstancia, se cambia el color del gobierno? ¿Aceptarían ellos ser ahora los perseguidos? NO LO CREO.

Pregunto, ¿Tenemos derecho de acallar a los demás por no estar de acuerdo con sus ideas? ¿Los demás pueden acallarnos a nosotros? Esto me recuerda la canción de Alberto Cortez que en una de sus frases dice que: “somos los demás de los demás”.

El verdadero sentido y propósito de la democracia, por imperfecta que esta sea, es la tolerancia, el respeto a las ideas y el derecho ajeno, porque eso trae la paz.

Ojalá que en este país, y sobre todo en sus gobernantes prime la cordura respecto de estas cosas, recordando que la opresión en cualquiera de sus expresiones; y cualquiera sea el color del gobierno de turno, sólo causa dolor a los ciudadanos.

Aclaración a mis amigos: Si no los he visitado durante la semana es sólo porque tengo problemas con internet. Este post lo he subido gracias a la gentileza de mi amigo Hugo Baeza.

Historia de Rodeo, chicha , fiesta, y…

Como leí en el portal Lanalhue Noticias en donde soy columnista que varios escribieron acerca de la rica chicha (licor) de manzana que se consume mucho por mis tierras, porque han de saber que en otros lugares poco se conoce este zumo; solo la de uva y que por la zona se conoce como “Chichón”; a todo esto la fabricación es idéntica que la de manzana; solo que, la de uva hay que cocerla;(vea una explicación aquí) vinieron a mi memoria muchos recuerdos de mi loca juventud y los bailes aquellos de antología como eran en las bodegas de la estación, o en la población Sargento Aguayo, donde entraban sólo los valientes; o a la entrada de la loma “Sánchez”, o en la sede del estadio, la misma que hoy cae a pedazos por el abandono; en su mayoría estos bailes amenizados con música por el legendario “Panchilla” y su partner Osvaldo “flaco Flores; en fin, recuerdos de juerga de una loca juventud que no volverá nunca , porque como dice el vals peruano “El espejo de mi vida” , “ya estoy viejo, hay arrugas en mi frente, mis pupilas tienen un débil mirar y mis labios temblorosos y arrugados…” (Mejor escúchela aquí)

.

Entonces decidí contar esta historia del verano del año 1976, hace 31 años; cuando yo tenía sólo 19, y que comienza así
Era un día viernes a fines de febrero o principios de marzo ( no recuerdo bien) de ese año en que iba a dejar a mi amigo Manuel Ulloa a casa de su tíos don Benedicto Mora y la sra. Laura Ulloa en la calle Barrio Leiva Nº 122, ( me parecía bien ir allí porque me gustaba una niña de la casa), entonces a Manuel se le apetece pasar a tomar una cerveza al Restaurant “El Tropezón” ( ver aquí en la actualidad) ; y estando allí vimos pasar hacia el interior a Arnoldo Cabrera ,“el loco” con Jorge Aguayo, “puntito”.

Regresaron con unos discos “singles” que allí les prestaron, salieron a la calle; entraron nuevamente y Arnoldo me llamó hacia un lado para hablar conmigo y me propuso que fuera con él a Lloncao a hacerme cargo del equipo de sonido que le habían contratado para poner música en el casino porque se iba a efectuar allí un rodeo (fiesta folklórica).

Después de pensarlo un poco porque la respuesta tenía que ser inmediata, y no alcanzaba a avisar a mi casa que me iba a trasladar hacia Lloncao, y para no ir solo invité a mi amigo Manuel que me acompañara.

Nos fuimos en el auto de Cabrera los cuatro; pero cuando llegamos al lugar no había luz eléctrica porque quién tenía que traer el generador a bencina desde no sé donde, sólo lo haría por la mañana muy temprano; razón por la cual realizamos la instalación correspondiente de los equipos cosa que al llegar el generador comenzara la fiesta.

Por la mañana bien temprano; como a la 06.00 horas, o antes sería, Manuel me dice- “vamos por allí que conozco unas personas porque tengo hambre”; además que habíamos dormido sentados por ahí así que caminar un poco servía para relajar la musculatura del cuerpo.

Nos recibió una gente muy amable, como es la gente de campo; el hombre se llamaba Alejandro, nos dieron desayuno, además que nos gustaron sus dos hijas que tenían entre 16-18 años, por lo que nos hicimos los simpáticos para vernos en la fiesta.

Después de un rato nos fuimos porque calculamos que ya había llegado el hombre del “generador”, y había que ponerle ”wendy” a la música; y como efectivamente así había sucedido comenzaron las cumbias y corridos mexicanos como que el mundo se venía abajo ( cuecas, ni por si acaso; y eso que el rodeo; según, es una fiesta chilena).

El dueño del “generador” resultó ser un hombre bien corriente y bueno para “tapar” con botellas la mesa; además que era medio “jay” para sus gustos porque tomaba menta con cacao como algo exótico para el lugar, por aquellos tiempos.

“Papá Mono”, o sea yo; como estaba autorizado por el contratante que era Cabrera decidió también ponerse con algo en la mesa a cuenta del presupuesto de arriendo de los equipos de sonido; además que de los $400.- que había cobrado , nos iríamos a medias, Y comenzó la fiesta , mier…

El dueño del “generador” (no recuerdo ni por casualidad su nombre) tenía un terreno por lo tanto tenía un inquilino; un hombre bajito, con ojos de “vivaracho”; y lo era, porque cada vez que se servía una ronda de trago, aparecía como tres veces en la fila, razón por la cual, tanto me “sacó los choros del canasto” que le dí un feroz puñete en el mentón que fue a rematar debajo de una mesa; cosa que causó risa a todos, y uno del grupo dijo: “ yo sabía que alguien le iba a pegar a este gil”

No puedo, por el tiempo transcurrido; relatar en detalle las veces que hubo peleas y en todas las que me vi. involucrado, a veces de pura mala pata; pero las peleas fueron la tónica sobresaliente de esta “fiesta” de nuestros campos; a veces era por la música, otras por los tragos; pero como no hubo lesionados , todo pasa a formar parte del folklore y las costumbres de este tipo de fiestas. Además que en todas partes hay peleas por distintos motivos; pero encuentro que estas tenían un sabor especial; o tal vez sea la nostalgia de mi parte por la juventud ya ida.

Cuando llegaron las niñas, hijas del amigo de Manuel; se desilusionaron de tal manera de nosotros porque nos encontraron bebidos que apenas nos saludaron y se fueron para no regresar nunca. Ahora, al paso de los años les encuentro la razón y comparto la actitud que tomaron.

Por la noche hubo algunos problemas con la energía eléctrica ya que el combustible para el generador era poco, pero todo se arreglaba comprando a los que andaban en vehículos, así que las “pausas” servían para sosegar un poco los ánimos y sobre todo para tomar impulso para seguir “bailando”.

El día domingo transcurrió tranquilo en lo que se refiere a manifestaciones belicosas de parte de todos, pero eso no disminuyó en nada el deseo de bailar y disfrutar del stock de licores existentes en los estantes del casino. ¿Cuantas veces con el dueño del “generador” tapamos la mesa con botellas?, es difícil de enumerar; pero fueron muchas; ¿cuantas veces tuve que dormir para pasar los efectos del “entusiasmo” en… poner música?; también es difícil de recordar

Sólo recuerdo que por las 10 de la noche, estaba yo durmiendo cuando llegó el “loco” Cabrera a buscarnos junto a los equipos; y tuvo la brillante idea de pedir algo a cuenta del presupuesto encontrándose con la sorpresa que su “socio”; o sea yo, estaba sobre girado en la cuenta, ¡ debíamos como $80.-¡ de aquel entonces. Pa´que les cuento la grande que quedó, puros alegatos, y garabatos iban y venían; al final, en un momento que no me di cuenta, Cabrera desconectó los equipos, los tiró a su auto y se marchó dejándonos botados en el lugar.

Sin tener como venirnos desde Lloncao a Cañete nos encontramos como a las 2 de la mañana con mi amigo Manuel caminando nuevamente hacia la casa de su amigo Alejandro a ver si nos daba alojamiento.

Cuando llegamos al lugar por lo avanzado de la hora y como era una familia con escasas comodidades nos pasaron unos sacos para que nos acomodáramos en la cocina a orillas del fogón. Mi amigo Manuel se puso a trajinar las ollas y en una encontró un “cauceo” de papas cocidas con carne de chancho (cerdo), el mismo que nos comimos dejando la olla completamente vacía.

Como a las 6 de la mañana Manuel me despierta para que nos viniéramos de allí antes que descubrieran que nos habíamos comido todo; en ese tiempo a esa hora difícil era que pasara alguien que nos trajera de regreso a Cañete, por lo que el viaje tuvimos que hacerlo caminando.

Cuando llegamos a nuestras respectivas casas las reprimendas fueron de antología ya que nadie sabía donde estábamos; de las dos casas nos habían buscado en la comisaría por si estábamos presos, en el hospital por si nos había pasado algo, hasta en la morgue nos buscaron; y nosotros felices en el rodeo de Lloncao. Los tíos de Manuel; Don Benedicto y la Sra. Laura, unos viejitos muy simpáticos a quienes visito todavía, en realidad no sabían si reír o enojarse con la gracia de los “niñitos”.

Pero, de aquella experiencia, de lo que me he arrepentido todos los días de mi vida, es habernos comido el “cauceo” que tenía preparado la señora de la casa en Lloncao; porque era para el desayuno, razón por la cual me he imaginado la mala impresión que se formó de nosotros al destapar la olla y no encontrar nada. Eso es algo que cuento sólo para graficar lo irresponsable que somos cuando jóvenes; y lo peor es que aquello ya no tiene remedio.

Pero…y… ¿el rodeo? No recuerdo haber visto rodeo.

Antonio Aguilar; El Charro de México


Desde niño y por influencia de mi padre Luis Flores Arriagada he sentido gran admiración por la música mexicana; y por lo mismo durante mi adolescencia mi cantante y actor favorito indiscutido fue Antonio Aguilar; y hoy al cumplir este, 88 años de vida y 58 como artista, cumplo mi deseo de publicar un post referente a él.

Pascual Antonio Aguilar Barraza, nació el 17 de mayo de 1919 en el municipio de Villanueva, Zacatecas, y es en aquella localidad donde realiza sus primeros estudios, los cuales combinaba con las labores propias del campo en la hacienda de Tayahua, propiedad de los Aguilar desde el tiempo de sus tatarabuelos y que casi pierden por una deuda del padre del pequeño Antonio en 1935.
A los 12 años, Antonio decide ingresar al seminario de Ojo Caliente, Zacatecas. En el coro se da cuenta de sus aptitudes vocales cuando entonaba el “Ave María” y otros cánticos religiosos.
Pero la Revolución cristera llegó y con ellos se esfumaron sus anhelos de convertirse en sacerdote, así que regresa al campo, sólo para vivir una época de pobreza extrema.
Su vocación artística lo lleva a formar un grupo de teatro con los amigos de trabajo y más tarde, con 25 pesos en la bolsa, emigra a la ciudad de México, donde pasa momentos difíciles hasta que logra obtener una beca para estudiar aviación en Estados Unidos, y posteriormente, en este país consigue otra beca, pero ésta era para aprender canto.
Su idea era la de ser cantante de ópera, pero al viajar a Hollywood esa premisa desaparece porque le duró muy poco el gusto… lo deportaron.
Ya en territorio nacional, su carrera inicia en un local de la comunidad, ganaba ¡12 dólares! A la semana, comenzó a ahorrar y en asociación con un amigo, logra comprar un cabaret.
Ese hombre que había pisado suelo capitalino con pocos pesos en el bolsillo, regresa en auto último modelo y veinte mil dólares, suma que le permitió comprar el centro nocturno Minuit, lugar de moda en pleno Paseo de la Reforma.
Además de dueño, Tony, como ahora se le conoce, era la estrella del programa y una de esas noches, Luis Manrique, productor fílmico, lo escucha e invita a formar parte de la cinta “Yo fui una callejera”, al lado de Meche Barba.
Su labor en el séptimo arte fue tan destacada que firma un contrato de exclusividad con Filmes y entra en acción en su segunda película, “La mujer desnuda”, con la misma Meche Barba.
Durante la década de los cincuentas trabajo para otras productoras, en ese entonces Tony vestía muy a la usanza del llamado “catrín” y cantaba boleros y fue hasta que Guillermo Arenas lo lleva de gira por Latinoamérica, que en Venezuela descubre que el público lo ubicaba más cuando interpretaba las “rancheras”, sello que ya nunca dejaría.
Entre sus éxitos musicales destacan los temas “Yo”, “El aventurero”, “Albur de amor”, “Copitas de Mezcal”, “El adolorido” “Paso del norte”, “Ya viene amaneciendo”, “Y por esa calle vive”, “Alta y delgadita” y “El chubasco”.
Cuando retoma su carrera histriónica en México, lo hace con los filmes “Pueblo quieto”, “Música, espuelas y amor” “La arranca”, hasta lograr un total de 16 películas en sólo 2 años.
La serie de 1956, “Heraclio Bernal”, le da el último empujón, pues no sólo dejó de ser Tony, sino que logra fundar Producciones Águila.
A lo largo de su carrera, Antonio Aguilar ha demostrado no sólo ser un buen vendedor de discos sino un formidable actor, también ha sabido conducir a su familia tanto en su seno como en el espectáculo. Con su eterna novia, Flor Silvestre, formó un gran hogar; sus hijos Toño y Pepe son un buen ejemplo de ello.
Con ellos ha viajado a diversos países con su espectáculo ecuestre, de hecho, el Madison Square Garden de Nueva York es como su casa, ahí se han apuntado grandes éxitos, amén de poner el nombre de México muy en alto tanto por las tradiciones como por su relación intrafamiliar.
Así don Antonio llega a cincuenta y ocho años como intérprete. Cincuenta y ocho años en los que, como pocos, ha sabido concentrar sus ganancias económicas en beneficios para su familia, lo que más que todo habla muy bien de este exponente de la cultura nacional mexicana.

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¡¡HOLA A TODOS!!

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¡¡ACTUALIZADO!! Jueves 10 de Mayo

Igualita a su papá

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Al final se escucha la voz de Sebastián, el papá de Pili.

PILI (mi nieta) ya está por llegar


Y como le tocará invierno, su deportivo tiene forros pantaneros y tracción en las cuatro ruedas.

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Javier Solís, el Señor de las Sombras

Existe una extraña relación entre Pedro Infante y Javier Solís, puesto que Javier comenzó imitando la voz de Pedro para luego de su muerte convertirse en el máximo exponente del bolero-ranchero creado expresamente para Pedro Infante por el músico Rubén Fuentes. Con Javier esta expresión del bolero, romántica por excelencia fue llevada hasta el Olimpo del prestigio musical; además hizo a Javier Solís, junto a Jorge Negrete y Pedro Infante integrar el trío denominado en México como Los Tres Gallos, las voces inmortales.

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Su nombre de pila fue Gabriel Siria Levario. Nació en México, en una barriada marginal, el 1º de septiembre de 1931, en el Hospital Homeopático de Chimalpopoca. No conoció a su padre, Francisco Siria, de oficio obrero, quien era un alcohólico y su madre, Juana Levario, lo dejó a cargo de su tío materno Valentín Levario quien se dedicaba a la panadería y la esposa de éste, Ángela López.

En el año de 1953 vivió en Atlixco, Puebla y era el cantante del Mariachi Metepec. Años después cuando ya Javier Solís era todo un artista consumado, el hotel principal de la ciudad tuvo durante muchos años la costumbre de poner todo el día sus canciones.
A mediados de 1955 conoció a Julio Rodríguez, integrante de Los Panchos, el cual lo recomendó para una audición con la compañía Columbia, en donde cambió su sobrenombre a Javier Solís. Felipe Valdés Leal, director artístico de la compañía aprobó su audición. Grabó su primer sencillo a finales de este año, incluyendo canciones como “Por qué negar” y “Qué te importa”, el cual le mereció su primer disco de platino el 5 de septiembre de 1957.

El 18 de abril de 1957 durante el entierro de Pedro Infante surgió de entre la multitud el joven Javier Solís, subiéndose a una cripta y comenzó a imitar a Pedro Infante con la canción “Grito Prisionero” con mayor énfasis, esto ocasionó el retraso del lanzamiento de sus primeras grabaciones, ya que los productores no eran partidarios del estilo imitador de Solís. Cargó con el lastre de imitador de Pedro Infante durante diez años. Rafael Carrión (compositor) intervino mucho en el fortalecimiento de su estilo propio.

El músico Felipe Valdés Leal siempre creyó en él. Una tarde de 1958 cuándo Javier Solís grababa “Llorarás, llorarás” bajo la influencia del estilo de Infante, Valdés Leal logró hacer surgir el estilo propio y la voz auténtica de Solís a base de consejos. Este disco, “Llorarás, llorarás” hizo que se consolidara como el máximo exponente del bolero ranchero no solo en México, sino en Estados Unidos, Centro y Suramérica, y un año después en España.

Su voz de gran hermosura, permitía lograr la media voz, que consiste en alcanzar altas tonalidades y posteriormente descolgarse a tonos bajos sin desafinar. Posee un cancionero completo de melodías agradables al oído en su totalidad, en conjunto una gran obra de arte. Además de su excelente voz, poseía una memoria prodigiosa ya que se aprendía las letras de las canciones con solo la primera vez que las escuchaba.

El 8 de febrero de 1965 graba otro éxito: Sombras que batió todos los récords en ventas y le mereció una medalla por parte de su disquera, como reconocimiento por su gran calidad como cantante y excelente vendedor de discos.
El 12 de abril de 1966 fue internado en la Clínica Santelena en México D.F. debido a sus problemas con la vesícula, el día 13 fue operado satisfactoriamente, pero como tenía la costumbre de comer hielo y beber agua fría, pese a la prohibición médica sobre ello, luego de la intervención quirúrgica, se le produjo un infarto cardíaco, acarreándole la muerte el 19 de abril de 1966 a los 34 años de edad, cuando se encontraba en la cima de la gloria. Antes de su muerte dijo: “Que rieguen con mucha agua mi tumba, sé que me voy a morir, esto no tiene remedio”. El 20 de abril su cuerpo fue inhumado en el lote de actores del Panteón Jardín de la Ciudad de México.
Entre los boleros rancheros, la canción más conocida y aclamada es “Payaso”, mientras que en el género de las rancheras se destaca por “Renunciación”.

Las canciones interpretadas con esa prodigiosa voz de Javier Solís, hacen que los amores permanezcan vivos en cualquiera de sus etapas: el nacimiento del idilio, su transcurso y su fin.

Copyright © 1998 - 2007 [Nathalia Bernal]. Reservados todos los derechos.

Pedro Infante, el ídolo a 50 años de su muerte

MÉXICO.- La pasión que tenía por las alturas se convirtió en tragedia. Pedro Infante murió el 15 de abril de 1957 cuando el avión en el que viajaba se colapsó, convirtiéndolo en una leyenda. El ídolo tenía que viajar a la Ciudad de México por lo que en una moto Harley Davidson fue al aeropuerto de Mérida para tomar un avión, debido a que la Suprema Corte de Justicia había invalidado su matrimonio con su compañera de cuatro años, Irma Dorantes.

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Al no haber vuelos comerciales disponibles, Infante optó por viajar en el lugar del copiloto en un avión de carga Hércules que transportaba varias toneladas de pescado a México por la Semana Santa.

El avión había servido al ejercito de Estados Unidos por lo que era demasiado viejo y empezó a perder altura, fue cuando se estrelló con una casa, muriendo en el acto Pedro Infante y los demás ocupantes.

Fue sepultado, en el Panteón Jardín, donde la gente trepaba a las tumbas o abriéndose paso entre cruces y flores, derivaron en enfrentamientos con la policía.

Su transcurrir
Infante tenía 39 años. Nació el 18 de noviembre de 1917 en la ciudad de Mazatlán. Fue aprendiz de carpintero y albañil, y desde joven mostró talento por la música. Empezó a ocupar fama y lo contrató la orquesta Estrella de Culiacán. Cuando se casó con María Luisa León decidieron irse a probar suerte a la capital.

Soportó varios rechazos, debido a esto cantó en cabarets y centros de baile hasta que consiguió su primer contrato en la estación radial XEB. En 1942 la discográfica RCA, que le había ofrecido un contrato, prefirió desprenderse de él porque no estaban vendiendo tanto como esperaban.

La compañía Peerless, en cambio, apostó por Infante y salió ganando. Produjo 52 de sus discos. Él cobraba fuertes sumas de dinero en el acto y renunció a todas las regalías, en agradecimiento a la empresa.

Homenaje
En memoria de Pedro Infante, hoy se realizará una misa en la Catedral Metropolitana de México, que será transmitida en directo, a través Radio Centro.

Para sus fans que se encuentran en el extranjero, la estación de radio puede escucharse a través de la página www.radiocentro1030.com.mx.

José Pedro Infante Cruz era su nombre completo. Filmó 63 películas (comedias a tragedias), y grabó más de 300 canciones. Es el único artista mexicano que tiene a la venta su discografía completa. Al año vende todavía 100 mil álbumes.

Trabajó con grandes figuras de la época de oro del cine mexicano como, Miroslava Andrea Palma, María Félix, Jorge Negrete, Blanca Estela Pavón, Antonio Badú, Luis Aguilar, Sara García.

Me llamo VALENTÍN ROCHA MOLINA, y soy su profesor

Y así pasaron un par de meses del año 1966, del curso tercer año “B” en que estuvimos sin profesor de planta; hasta que un día, llegó un joven moreno, bajo, muy serio, le gustaba pasearse con las manos tomadas por detrás; nos miró fijamente a cada uno como estudiándonos; nosotros a él también ; y nos dijo : “me llamo Valentín Rocha Molina y desde ahora soy su profesor; las cosas a mí me gustan claritas , al revés y al derecho; igual que las tablas, al revés y al derecho”.

Y entonces el señor Rocha comenzó a…

… explicarnos su sistema de trabajo, y lo que quería lograr con nosotros; además de eso, comenzó a pedir que cada uno pusiera su mayor esfuerzo para que lo planificado pudiera salir adelante.

No tengo que decir que varios nos asustamos con él, porque a simple vista todo se veía muy difícil y pedregoso.

En matemáticas, modificó el uso de algunos términos hasta entonces conocidos, como por ejemplo; ya no diríamos “entero” a una cantidad, sino “unidad” y con eso lograríamos una comprensión más global de la cantidad a trabajar, por ejemplo.

Pero en realidad, es poco lo que quiero referirme en este relato a las fórmulas de trabajo que traía el Señor Rocha en aquel momento; más bien me quiero referir a cómo se fue dando una amistad, diría de complicidad con nuestro profesor.

Poco a poco en la misma medida que nos fue exigiendo responsabilidad en nuestro estudio, nos fue dando libertad y confianza para poder resolver problemas y situaciones de manera conjunta y diciendo las cosas claras; como a él le gustaban.

Para los trabajos de comprensión de lectura, teníamos tres alternativas; quedarnos en la sala, ir al patio de la escuela o bien irnos a la “loma Sánchez” y escuchar su relato apasionado y con toda la puntuación marcada, de tal manera que nos parecía estar viviendo la historia.

Para las clases de historia nos íbamos al Fuerte Tucapel; (muy diferente de lo que es ahora) a hacer “estudios en terreno”; por lo que podíamos desde nuestro propio punto de vista sacar nuestras conclusiones; las que discutíamos en la sala en trabajos de grupos. (Sacamos varias conclusiones que perfectamente podríamos discutir hoy con los estudiosos del tema)

Sus clases de Educación Cívica eran notables y han sido inolvidables para mí; aprendimos el objetivo de la política dentro del desarrollo de la sociedad; cómo debía ser nuestro comportamiento ciudadano respecto de las leyes del país; el respeto al derecho ajeno y la paz que trae consigo; en fin, nos enseñó a ser personas responsables y respetuosas, sobre todo de las opiniones e ideas de los demás. ¿Se enseña eso hoy? Viendo los últimos desmanes, la destrucción a la propiedad pública y privada, agresiones a carabineros, quienes representan el orden institucional del país; a una Jueza de la República sin motivo alguno, todo ello causado por quienes deben paladines de la defensa del estado de derecho, es decir los estudiantes; estoy seguro que no.

Anécdotas con él existen muchas, cientos de partidos de baby-fútbol en el gimnasio donde no se discriminaba a nadie porque los equipos se armaban siguiendo el listado de alumnos del curso; al primer gol salía el equipo perdedor y venía el otro, allí fui “descubierto” como arquero.

Los arreglos a toda diferencia entre alumnos, se lograban con una reunión boxeril; y esto eliminaba toda controversia al problema y traía la paz después del abrazo que el señor Rocha hacía darse a los contendientes.

Muchas historias existen en mi memoria con el señor Rocha, como aquella cuando ponía nota de canto; y yo le cantaba una ranchera de la revolución mexicana, llamada Valentín de la Sierra, y me colocaba un 7 por ello. (Escuchar aquí la canción)

Recuerdo dos oportunidades en que nos hizo ver que el respeto a las personas en toda circunstancia era importante.
1) Estábamos en la sala de clases preparándonos para hacer gimnasia y al sacarnos la ropa nos dimos cuenta que Fernando Muñoz Herrera, quién era el más grande en estatura del curso, pues era más grande en TODO, por lo que nos comenzamos a reír del “burrito”, hasta que nos sorprendió el señor Rocha. Demás está decir la reprimenda que nos dió.
2) En otra oportunidad Roberto Saavedra dijo algo en contra de las mujeres, y que además había algunas “fieronas” (feas). No hizo más que escucharlo el señor Rocha para darnos un sermón que debíamos respetar a las mujeres porque empezando nuestra madre y hermanas eran mujeres.

En el año 1969 hubo un concurso de canto y recitación en la escuela, y para el efecto seleccionó el Poema 20 de Pablo Neruda; ahora, ¿quién recitaba? No era problema porque el señor Rocha tenía algo especial; era democrático, así que siguiendo el listado fuimos pasando uno por uno a recitar el poema todo el curso, y por votación de nosotros mismos se fué haciendo la eliminatoria; al final quedamos en competencia Fernando Rifo y Yo; dos vueltas más para decidir quién iría al concurso.

Con todo el nerviosismo correspondiente estábamos adelante mientras nuestros compañeros iban votando en voz alta, ¡Flores! , ¡Rifo!, ¡Flores!, ¡Rifo! y así hasta que se produjo el temido empate quedando Mario Sandoval Rifo ( hoy Sargento de Carabineros en Cañete) con la ingrata tarea de decidir el asunto; se produjo un silencio total “auspiciado” por el señor Rocha para que Sandoval respirara y gritara: ¡¡Flores!!. El concurso final lo ganó Víctor Herrera con su poema original “Sembremos”

En otra oportunidad y en un arranque de furia conmigo me agarró de la “pechera” y en un movimiento brusco me rompió la camisa (sin intención por supuesto, situación a la cual no le di ninguna importancia), hecho que causó que se pusiera pálido de preocupación; y luego bien complicado me pidió que viniera a las tres de la tarde a la biblioteca donde me esperaría; una vez allí, en una ceremonia privada y pidiendo las disculpas correspondientes me entregó un paquete con ¡¡ 4 camisas suyas!! Las que mi mamá tuvo que achicar un poco, sin que ella supiera por qué me las había dado el profesor; porque yo soy discreto.

En el año 1970 entramos a 7mo año y debido a la Reforma Educacional del Presidente Eduardo Frei Montalva, se hizo necesario homologar las edades por lo que en el curso “A” quedamos los del año 57 y 58 (los menores) ; en el “B” los dos años anteriores , y en el “C” los mayores.
Además hubo un cambio mayor pues tendríamos un profesor por cada asignatura, pero el señor Rocha además de ser el Profesor-jefe, lo sería de Historia; y con él recorrimos toda la Mesopotamia, la pirámides de Egipto, por qué y cómo surgieron los Faraones y conocimos todos los secretos y formas de vida de los pueblos antiguos.

Inolvidable para mí es el paseo de despedida del año escolar, y de la escuela también, en el año 1971 a Playa Blanca en el Lago Lanalhue; allí como gallina con pollos estaba preocupado de cada uno de nosotros y de que nos cuidáramos al entrar al agua; nos recomendó hasta el cansancio que tuviéramos cuidado con los calambres; hasta que en un momento dado los que estábamos un poco más lejos nos percatamos que un grupo de jóvenes y otras personas traían a alguien que había sufrido un calambre; adivinen quién : el señor Rocha, y allí estuvimos todos rodeándolo, preocupados por él y su estado de salud, hasta que se repuso; porque mucho le queríamos, era como nuestro papá.

En el año 2006 a través del portal Huellas Digitales me enteré de la jubilación de mi querido profesor Rocha, también de sus palabras de que “si volviera a nacer, elegiría ser profesor”; y con toda seguridad si ello ocurriera, yo volvería a ser su alumno. Por supuesto aquello me produjo una tremenda nostalgia de todo lo vivido; no en vano han pasado 40 años desde que llegó y nos dijo: Me llamo Valentín Rocha Molina y soy su profesor…

Gracias señor Rocha; puede preguntarme lo que quiera, no he olvidado sus enseñanzas.

ANEXO

Durante el gobierno del Presidente Salvador Allende; el señor Rocha fue ascendido a
sub.-Director de la Escuela Nº1, posteriormente con el Golpe Militar en 1973 estuvo preso algunas veces y volvió a hacer clases el año ´74 ahora como profesor- jefe solamente; demás está decir los comentarios que surgían entre la gente cuando no llegaba a hacer clases porque lo llamaban a un “interrogatorio”.

El ´ 75 armó una selección de básquetbol donde 9 de los 10 o 12 jugadores que
eran, entre otros Moltedo, Sanzana, Duhart, Durán, Coloma, Neira, Fica, nunca habían tocado una pelota de este deporte, partieron entrenando en marzo, hasta Antiquina les ganaba, pero en la provincial infantil de fin de año salieron Segundo, cuando nadie daba un peso por ellos.

En la Licenciatura los apoderados le regalaron un busto de Gabriela Mistral y un alumno con una irónica inocencia decía que debía habérsele regalado uno de Pablo Neruda (muy proscrito entonces) ante lo cual él esbozó una controlada sonrisa…

HA RESUCITADO

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Reunión entre Alcalde de Cañete y familiares de fallecidos en Quelén-Quelén


Como recordarán el 12 de noviembre del año pasado se produjo la tragedia del puente Quelén-Quelén; a 8 kilómetros al norte de Cañete (mi ciudad natal) en la cual fallecieron 19 militares integrantes de la Banda de Guerra del Regimiento Chacabuco de Concepción, quienes iban a ser parte de la ceremonia de celebración de la refundación de la misma ciudad de Cañete, acaecida en 1868. (LEER ACÁ)

Los momentos de dolor y posterior luto de los familiares por tan lamentable tragedia, que dejó una huella imborrable en el corazón mismo de la ciudad hicieron pensar que tan terrible acontecimiento no sería fácil de superar
Afortunadamente no es así, pues con la visita al lugar de familiares de las víctimas y posterior reunión de estas personas con la primera autoridad local, como es el Señor Alcalde de Cañete don Jorge Radonich, se está cerrando este círculo doloroso y que vislumbra una luz potente para sanar estas heridas y llevar paz al corazón de quienes sufrieron con esta tragedia tan lamentable.
A continuación los detalles de esta reunión que fueron publicados a través de la página
http://area46.wordpress.com/

“Fue tan difícil llegar hasta acá, el cruzar ese puente era una prueba que pensábamos no íbamos a poder superar”, con estas palabras comenzó su intervención Milton Valenzuela Cid, padre de una de los jóvenes victimas de esa horrenda tragedia acontecida al volcar el bus de la empresa Hualpén que traía a estos músicos del regimiento Chacabuco de Concepción.
“Antes escuchar Cañete era sinónimo de alegría para nosotros, su historia y bellezas naturales nos parecían fantásticas, ahora nos parte el corazón”.Frases de inmenso dolor todavía reviven los sentimientos de estos familiares, que en una
reunión cargada de emociones sostenida con la primera autoridad cañetina, tuvieron la oportunidad de agradecerle la forma como fueron tratados durante las horas posteriores al accidente y también para realizar una sentida petición en representación de todos los familiares de las victimas.

La petición consistía en la construcción de una muralla que sirviera como Monolito simbólico que recuerde a las victimas, idea que ya había nacido del Concejo Cañetino y donde ya se han hecho avances según lo expuso el Alcalde Radonich: “nosotros pensábamos hacer este monolito en conjunto con el ejercito, he estado tratando de comunicarme con el Comandante del regimiento hace tiempo, pero no lo he logrado, todo pasa por algunos problemas personales de él, pero mi compromiso es con ustedes y con la comunidad que ya exige una solución al tema, por lo que me propuesto un plazo máximo de hasta el miércoles próximo para tenerlo resuelto, si no es así lo haremos según nuestro punto de vista como municipio y comuna de Cañete, quienes recuerdan con cariño y un profundo respeto a todos esos jóvenes”.

Al finalizar la reunión agradecieron al Alcalde sus palabras y apoyo a su idea, sorprendiéndose con el aviso de que ya se habían realizado acciones para llevarla a cabo.

LOS ABUELOS y PILI (la nieta)





EL SEÑOR MAURERIA , y los palitos de mimbre

Recuerdo que entré a primer año básico en la Escuela de Hombres Nº1 de Cañete en el año 1964 con el profesor Sr. Hipólito Palacios, un hombre dotado de una gran capacidad y paciencia para enseñar a niños pequeños como éramos nosotros; su calidad pedagógica era de tal magnitud que a los pocos meses de estar con él, muchos ya sabíamos leer y desenvolvernos en el libro que usábamos para el efecto, en los números y en las actividades artísticas dentro de la sala éramos un verdadero espectáculo, con “cantantes” como Rubén Carrasco , Jorge Rivera, Dagoberto Gallardo, y por supuesto el que escribe, y todo esto era premiado con sendos jarros, no vasos ; sino Jarros de leche, que traíamos nosotros mismos desde la cocina y que eran preparados por esa gran Maestra allí , como era la señora Nena y su mamá.

El señor Palacios nos enseñó que cada vez que se abriera la puerta de la sala y entrara alguna persona, debíamos, cual militares levantarnos inmediatamente de nuestra silla en señal de saludo. Entonces en una oportunidad entró el Señor Enrique Matamala, el mismísimo Director de la escuela; quién al ver nuestros reflejos en el saludo quedó completamente maravillado, razón por la cual repetía reiteradamente la entrada a la sala solamente para ver nuestra rapidez en ponernos de pie, situación que lo ponía muy contento, y nos felicitaba por ello.

Nunca he olvidado de aquel año el cuento del Pájaro Azul, con las aventuras de Tiltil y su hermana Mitil en busca del mentado pájaro y la felicidad que este proporcionaba, tampoco he olvidado las “dramatizaciones” que tratábamos de hacer de este cuento y lo divertido que era aquello.

El año realmente pasó volando, como el Pájaro Azul; y un día de diciembre nos encontramos recibiendo nuestro certificado de promoción a segundo año, algunos con nota sobresaliente; y…lamentablemente algunos fueron remitentes, me parece que fueron 2; lo que nos causó pena porque quedarían atrás. Pero bueno, la vida en todo orden de cosas es así, algunos sobresalen y otros lamentablemente quedan atrás.

En segundo año, ya no nos enseñaría el señor Palacios; sino el señor Maureria, un hombre muy serio nos pareció al principio, en contraste con lo divertido que era el señor Palacios; pero a poco andar se convirtió prácticamente en el papá de cada uno, con una dedicación personalizada se podría decir en el arte de enseñar.

Recuerdo que en ese tiempo yo llegaba todos los días atrasado, (tengo que contar la historia tal como fué) por uno u otro motivo; y el señor Maureria con ese atributo divino que se llama comprensión; decidió pasar lista después que llegaba yo, para así no tener que corregir lo ya anotado en el libro.

Aparte de reforzar lo ya enseñado por el señor Palacios en lo que se refiere a lectura, ideó un plan para enseñarnos a sumar, restar, multiplicar y dividir.

En ese tiempo (1965) ni soñar con calculadoras y artefactos parecidos; así que cada uno de nosotros tuvo que auto-proporcionarse una gran cantidad de palitos de mimbre divididos en decenas , docenas , centenas, y una gran cantidad de “enas” hasta completar mil; así que calculen el problemita para cada uno; menos para mí que alrededor de mi casa se producía mimbre en abundancia. Hasta que de repente Hugo Moreno se iluminó y gritó a todo pulmón: ¡Vamos a la casa de Flores a buscar mimbre! Y llegaron todos allá depredando casi por completo el lugar, pero todos se fueron felices porque tenían el material para trabajar en clases; además que mi mamá los atendió con agua y harina tostada, entonces más contentos se fueron.

En clases la fórmula era la siguiente : se colocaba la mesa del profesor en el centro para que todos viéramos lo que iba a suceder, los más pequeños que eran Zambrano (Champita) y Gallardo (“el gigante recortado”); ayudaban a colocar las cantidades a trabajar en montoncitos previamente indicados por el señor Maureria; después de eso él mismo se colocaba en el centro de la mesa mostrando las cantidades, y alzando la voz decía : “Acá tengo…; y le quito… ¿cuántos quedan?”; y arrojaba los que quitaba al piso; y entonces se producía algo especial…

Nosotros habíamos sido educados por el señor Palacios que cuando se le caía algo a alguien, debíamos estar prestos a recogerlo y entregarlo a quién se le había caído; por lo tanto la primera reacción nuestra era correr a recoger los palitos y devolverlos al señor Maureria; entonces el reaccionaba diciendo : Déjenlos ahí …¿cuántos quedan? ; Nosotros contestábamos…” ¡tantos!”… ¡Muy bien! decía él; y enseguida se apartaba y corríamos a recoger los palitos y se los devolvíamos.

El señor Maureria nos miraba fijamente, y sólo decía: “muchas gracias, los felicito”.

Con el sistema de los palitos aprendí a sumar, restar, multiplicar y dividir; nunca he necesitado otra cosa que no sea mi mente para hacerlo; por lo mismo hoy me da tanta rabia cuando voy a comprar a algún lugar y el cajero es un (a) joven, y veo que necesita una calculadora para sumar 1800 más 1200, por ejemplo; entonces pienso: “que falta hicieron los palitos de mimbre en su escuela”.

El señor Maureria nos revisaba las tareas en forma personal a cada uno; de uno en uno; no había forma de evitarlo; formaba parte de si mismo aquello; y todos los días lo hacía; todas las tareas eran revisadas de uno por uno; nunca he podido explicarme de donde sacaba tanto tiempo para hacerlo. ¿Lo harán así hoy los profesores? No lo creo.

Pasamos a tercer año con el señor Maureria y estábamos progresando mucho más en el arte de leer, escribir sin faltas de ortografía, en comprensión de lectura, y por supuesto seguíamos trabajando con los palitos; hasta que un día, que no recuerdo cuál fue…

…llegamos a clases, y el señor Maureria no llegó; y vino el señor Matamala, el mismísimo Director de la escuela, venía con otro de los profesores quién se iba a quedar con nosotros por unas horas; EL SEÑOR MAURERIA SE HABIA MARCHADO A CONCEPCIÓN desde donde nunca más volvió.

Nos envolvió una tremenda pena que nos dieron ganas de llorar a todos, y lo peor fue que nos convertimos en el curso paria de la escuela; no teníamos profesor; los que venían lo hacían por un par de horas que les pagaban extras; no tenían interés en nosotros más allá del dinero que les reportaba estar algún tiempo en nuestra sala.

Y así pasaron un par de meses del año 1966, del curso tercer año “B” en que estuvimos sin profesor de planta; hasta que un día, llegó un joven moreno, bajo, muy serio, le gustaba pasearse con las manos tomadas por detrás; nos miró fijamente a cada uno como estudiándonos; nosotros a él también ; y nos dijo : “me llamo Valentín Rocha Molina y desde ahora soy su profesor; las cosas a mí me gustan claritas , al revés y al derecho; igual que las tablas, al revés y al derecho”.

(A propósito, nunca supe cuál era el nombre del señor Maureria, pero, al cabo de los años le recuerdo con mucho cariño y estimación, respeto y admiración, y las cuentas con palitos de mimbre, nunca las he olvidado).

Y entonces el señor Rocha comenzó a…; pero bueno, ese es tema para otro post.

Publicado también a través de LANALHUE NOTICIAS el día 27 de febrero del 2007

AVISO IMPORTANTE: Amigos este será uno de los últimos post publicados aquí, ya que voy a emigrar hacia wordpress.com , entonces para el efecto tienen que pasar a verme aquí : CAÑETE SIEMPRE , les espero.

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El “Indio Ávila” de Cañete


A consecuencia de la reforma educacional acaecida durante el gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva, a fines de los años ´60, y que produjo que la educación superior fuera acortada en dos años para anexarlos a la básica, quedando esta con un período de 8 años y la superior con 4; también se homologaron las edades, por lo que hubo que hacer una readecuación de los cursos para lograrlo. De tal manera que varios de mis antiguos compañeros quedaron en los otros cursos; pero así llegaron quienes venían de los demás, por tanto hubo que hacer nuevas amistades.

Entre ellos venía Gastón Ávila, quién por el año ´70 estando en 7mo año básico (no sé si desde antes ya lo hacía) comenzó a practicar guitarra y a formar un trío; primero con Raúl Bories y Américo Saavedra; para luego ir participando de grupos mas numerosos; hasta que pasó a formar parte del grupo folklórico más exitoso de la ciudad de Cañete durante la década del ´70, y que con el tiempo se ha convertido en un referente importante en la música local; el grupo Amancay.

Como me gusta la música de toda tendencia y generalmente se me encuentra en los ratos libres en las casas disqueras viendo que encuentro para aumentar mi colección, en una oportunidad encontré un CD del Indio Ávila, el que naturalmente compré, y el mismo que perdí en un préstamo, por lo que durante algún tiempo anduve “a la caza de otro”, el que compré recién este fin de semana, y como tenía una particularidad especial lo compré sin vacilar; dice en el anverso : Grabado en Estudios “KULTRÚN” Cañete de la Frontera.

Les invito amigos míos a escucharlo completo; para eso HAGAN CLICK AQUÍ y disfrútenlo, es un regalo para ustedes de mi parte.

ROY REYES CHAVEZ; HIJO ILUSTRE DE CAÑETE


Para quienes leen fuera de mi país; esta es la historia de un joven de mi ciudad, Cañete; que llegó a ser Tambor Mayor del Regimiento Chacabuco de Concepción; estando cumpliendo su Servicio Militar de manera voluntaria; pero en el viaje que realizaba esta Banda Militar el día 12 de noviembre del 2006 a celebrar el aniversario de la refundación de la misma ciudad ; el bus en que viajaban cayó desde una altura de 15 metros a las aguas del río Tucapel a 8 kilómetros al norte de la ciudad, pereciendo 19 militares. (LEER AQUÍ)

Roy Reyes Chávez, iba a ser homenajeado en la ceremonia pero a raíz del accidente en una reacción, diría yo, propia de las circunstancias; el Alcalde de la ciudad decidió declararlo Hijo Ilustre, lo que provocó algunas reacciones contrarias a esta decisión generándose una polémica en la que todavía no hay acuerdo.

Lo que a continuación muestro es lo mismo que fue publicado en dos partes los días 24 y 25 de enero en el portal LANALHUE NOTICIAS .

Mucho se ha cuestionado por algunas personas de Cañete el hecho de que Roy Reyes Chávez, Tambor Mayor del Regimiento Chacabuco de Concepción, fallecido junto a otros compañeros en el fatídico viaje del 12 de noviembre del 2006 a celebrar el aniversario de Cañete; haya sido nombrado Hijo Ilustre de la ciudad; de manera mezquina y egoísta se ha puesto en duda los méritos para ello; se ha llegado incluso a deslegitimar tal nombramiento.

Esas personas tal vez no se han puesto a pensar serenamente que un nombramiento de tal naturaleza a un joven de tan corta vida, y con sus ideales y metas claras; puede ser un incentivo a nuestra juventud muchas veces desorientada por falta de ejemplos a seguir; entonces, al final que importa si la medida fue tomada en reunión de concejo municipal o el Sr. Alcalde “corrió con colores propios” en tal decisión; si los méritos de Roy son precisamente su perseverancia en lograr sus objetivos, su lucha constante por ello a pesar de las dificultades, y eso, solamente eso, ya es digno de imitar.

Pero, ¿quién era Roy Reyes Chávez? ¿Cómo logró su objetivo? Aquí está su historia contada por su hermana Catalina; lean estimados amigos sin apasionamientos y juzguen por ustedes mismos, son libres para ello.

Mire Don Francisco; a él de muy niño le gustaba ser militar; a los 7 años se puso una ropa militar de un primo y se sentía muy feliz; soñaba con ser militar.

Roy se crió con su abuelita porque sus padres se separaron cuando solo tenia 2 años; él sufrió mucho porque no tuvo el cariño de su padre; sólo su mamá lo iba a ver cada vez que podía porque sólo trabajaba para él.

Cuando iba a pasar a octavo año llegó a Cañete porque su abuelita ya estaba enferma y no lo podía seguir atendiendo.

Estudió su 8vo año básico en el 2002 en la Escuela Ruby Nelson Silva Salas; ahí practicó gimnasia acrobática, actividad que le gustaba mucho, era muy bueno para ello; Y salían a diferentes partes a participar.

Después pasó a primer año medio; el que hizo en el liceo B-56 de Cañete; ahí encontró amigos a quienes les gustaba la música al igual que a él; entonces formaron una banda que llamaron Banda Tucapel, en ella tocó el pito y el bombo; además fue el guaripolista de la banda.

Después pasó a segundo medio y por cosas de la vida se vino a vivir acá a mi casa;
aquí sólo le importaba la banda; no le gustaba mucho estudiar, pero nosotros
le inculcamos la obediencia y la responsabilidad, así que de a poco entendió que estar preparado en la vida, había que estudiar.

Mientras vivió aquí en mi casa conoció un grupo de amigos a quines les gustaba boxear, actividad que también le gustó, y comenzó a practicar boxeo; con este grupo salieron a diferentes partes a participar hasta que un día llegó muy feliz por que había ganado una medalla que regaló a mi esposo a quién quería como a un padre, porque nosotros le dimos mucho cariño; tanto como a un hijo.

También mientras vivió en mi casa y siendo mi hijito de dos años su regalón, le comenzó a enseñar todos los movimientos con un escobillón, además que eso le servía de ensayo que realizaba en plena calle y a la vista de todos nuestros vecinos quienes gozaban y se maravillaban con su espectáculo.

Posteriormente se cambió al liceo Alonso de Ercilla de acá de Cañete;
ahí estaba estudiando Ventas, pero su pasión era la banda; y como ese liceo no
tenia banda, insistió hasta entrar a la banda del liceo Gabriela Mistral; liceo en el cual
no estudiaba; pero como era muy bueno en sus movimientos con la
guaripola lo aceptaron.

Con el otro guaripolista que tenía la banda ensayaron mucho y en los desfiles la movían los dos de manera simultánea.

En el año 2006 decide con sus 17 años entrar al regimiento de voluntario; para nosotros fue muy triste, en especial para mí, yo no quería que lo hiciera porque me habían
contado lo mucho que sufrían; pero mi mamá estaba muy ilusionada que fuera
uniformado. Además, a él también le gustaba mucho, y cuando salió la lista de llamados el estaba ahí; se fue a presentar y dio los exámenes correspondientes; pero, por su dentadura lo rechazaron; pero el con su insistencia le dijo a nuestra mamá que
hablara con un tío que es carabinero en Santiago; y este tío nuestro hizo todo lo
posible para que lo aceptaran; allí le dijeron entonces que arreglara su dentadura y ahí podía entrar.
Nuestra madre lo llevo a un dentista y le arreglaron toda su dentadura.

Y en abril del año 2006 se fue al regimiento, adonde entró muy ilusionado y con
proyectos de quedarse de planta. Allí estaba terminando su tercer y cuarto año medio
porque en el año 2005 no quiso terminar el tercero ya que estaba aburrido de
estudiar y faltaba mucho a clases por ir a ensayos de bandas; pero, según contaba le estaba yendo bien en sus estudios allí.

Allí en el regimiento, una vez que se dió cuenta que había una banda, empezó a
conversar con el que la dirigía; y también conversó con el instructor de
la banda que él era guaripolista de una banda de Cañete, y que era
de los buenos, no le creyeron, pero él en todo era muy insistente.

Cuando vino de franco se llevó una foto donde salía de guaripolista para mostrarla al
Instructor, pero aún así le dijeron que no, porque un guaripolista tenía que ser
con un grado y él sólo era conscripto, no conforme con esto un día que estaban
mirando quienes tenían que ver con el nombramiento, tomó el palo del escobillón y
lo hizo bailar entre sus dedos como acostumbraba.

Bastó sólo eso para que el instructor le dijera que le daría una oportunidad.

Le tocó ensayar mucho hasta que llegaron las Fiestas Patrias, ahí empezó todo, porque tenia que demostrar lo bueno que era.

Fueron a diferentes partes; a Arauco, Chiguayante, San Pedro, Curanilahue, se empezó entonces hablar maravillas de él; lo comenzaron a llamar “el rey de la
Guaripola”; “el orgullo del Regimiento Chacabuco”.

Los diarios de Concepción hablaban de él; lideró la Parada Militar de Concepción.

Para nosotros; su familia, fue esto motivo de un tremendo orgullo, además siempre decía que nos iba a dar razones para que hubiera mucho gozo en nuestros corazones.

Ahora le cuento don Francisco como se gestó el fatídico viaje que costó la vida de nuestro Roy, y de tantos de sus compañeros.

Cuando nosotros con mi mamá vimos todas las cosas lindas que hablaban de él decidimos ir hablar con el Sr. Alcalde de Cañete para contarle lo que estaba logrando allá y lo que decían los diarios; además que destacaban que el guaripolista era cañetino; entonces le dijimos al Sr. Alcalde que no sólo era su nombre el que estaba destacado en los diarios sino también el de Cañete; además que mi hermano me había dicho; “ hermanita habla con el Sr. Alcalde y dile que para el aniversario de Cañete solicite la Banda de Guerra del Regimiento”; esto con la intención de darle realce a la ceremonia, además para que Cañete viera que él estaba representando a todo nuestro pueblo.

Fue eso solamente lo que yo pedí al Sr. Alcalde; pero él encontró que Roy se merecía mucho más; entonces mandó la invitación al regimiento diciendo que a Roy Reyes lo iba nombrar Hijo Ilustre de la ciudad; en el regimiento no lo podían creer, pero la respuesta fue negativa porque dijeron que la Banda de Guerra no podía venir porque parte de ella andaba en campaña; pero si podía venir la Banda Instrumental.

Fue así como emprendieron su viaje.

Antes Roy siempre llegaba los viernes pero ahora no lo hizo porque lo habían castigado; últimamente pasaba casi todos los finen de semanas castigado.

Y en ese viaje venían 3 soldados que también estaban castigados y les propusieron ir a Cañete o continuar con el castigo; por supuesto que ellos en vez de estar en castigo decidieron venir, también venía su cabo, su teniente, y su
instructor de banda; todos ellos venían a acompañar a mi hermano porque lo
iban a homenajear.

Para nosotros, su familia, la verdad que fue toda una sorpresa porque yo pensaba
que él solo venía a desfilar; pero nunca nos imaginamos de tal nombramiento; Roy lo sabía, pero no lo dijo antes a nadie de nosotros para darnos la sorpresa.

Entonces ese día 12 de noviembre del 2006 que jamás olvidaremos pasó la tragedia que usted, Don Francisco ya sabe

Pero, a pesar de todas las alegrías, él estaba muy aburrido del regimiento porque los trataban muy mal.

El me contaba todo a mí; lo único que no me contó fue que un cabo, que no sé su nombre quebró un palo de escobillón en su espalda; yo supe después que él falleció; lo supe porque la niña que era su polola lo tiene grabado, donde él con sus propias palabras lo dice, este cabo le pegó porque había estado enfermo toda la noche anterior; según su relato no había dormido, y al otro día estaba durmiendo encima de la cama cosa que no podían hacer, entonces llegó este cabo y le dijo que se tomara la punta de los pies para luego darle por la espalda con un palo.

Don Francisco, mi hermano estaba aburrido del maltrato que le daban en el regimiento, pero como a él le gustaba la música decidió, y le dijo a sus padres que quería ir a la Escuela de Suboficiales; hizo la postulación, pero como tenia un tatuaje tenia que sacárselo para entrar en caso de ser aceptado; pero eso tenia un costo, el que informó a sus padres; y ellos como lo querían ver de uniforme en un día futuro no dudaron en decirle que sí.

Cuando se lo fué a sacar estuvo mucho tiempo en curaciones; esto a mí personalmente me daba mucha pena verlo, pero todo eso lo hacía porque el sabía que si ingresaba a la Escuela de Suboficiales llegaría el día de cumplir el enorme sueño de desfilar en el Parque O´higgins como Tambor Mayor; bueno, por desgracia esto nunca se cumplirá,

Ciertamente que las últimas palabras de Catalina, hermana de Roy encierran una verdad absoluta, nunca se cumplirán los sueños de este joven cañetino, y por lo mismo su entusiasmo, esfuerzo y perseverancia debe ser valorado en su real magnitud en beneficio del resto de nuestra juventud.

Por último, quiero decir que los cielos lucen una nueva estrella; y su luz brillará para siempre jamás en el infinito; quiero decir que Dios; Nuestro Padre Celestial, tiene en su Reino desde ahora y para siempre, el mejor Tambor Mayor que pudo escoger para dirigir a sus coros celestiales; y que la gloria y el amor de este mismo Padre cubra para siempre las cabezas de sus seres más queridos para dar consuelo y alivio mientras dure esta separación.

Gracias Roy por haber estado entre nosotros y habernos legado esta herencia de esfuerzo y sacrificio para guiar a nuestra juventud.

ALSACIA AMELIE AGUILAR FLORES

Quiero presentar en sociedad a nuestra amada nieta, señorita Alsacia Amelie, quién será la causa de MUCHAS EMOCIONES para nosotros, sus abuelos, Marta y Francisco; así también para su tío Moroni Andrés.

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